2017-08-23

Techline en Clarín Empresas 13/08/2017

Paula Ancery nos realizó una nota en Clarin Economía el pasado 13 de agosto.

Techline en Clarín Empresas 13/08/2017

En 2007, Javier Valls estaba mirando las torres de alta tensión que había en un campo y reparó en que los pájaros no se posaban ahí. En 2011, junto con su hermano Martín y con Ricardo Galli, habían desarrollado un sistema para ahuyentar aves, roedores e insectos mediante ondas de radio.

Techline fabrica y comercializa equipos de generación de ondas electromagnéticas que, en función de su frecuencia y tipo, espantan a diferentes “invasores” en empresas, comercios o viviendas particulares. Uno de sus primeros clientes fue una planta de una gran exportadora de granos ubicada en el puerto, donde las ratas eran un problema no sólo porque iban en busca de alimento, sino también porque mordían los cables de las maquinarias. Fueron erradicadas por Techline mediante la instalación de equipos que combinaban tecnología de ultrasonido y radiofrecuencia.

Tratándose de alimentos, las ventajas de esta solución en comparación con el uso de químicos es evidente. Pero también es ventajosa incluso desde la óptica del maltrato animal, un punto al que tampoco atienden los sistemas de trampeo. “Esta tecnología no lastima ni produce daño”, destaca Javier Valls. “Lo que hace es generarle al animal que es plaga un malestar que lo mueve a abandonar el lugar. Y una vez que se va, es raro que vuelva a colonizar mientras el equipo está prendido”.

El cliente firma con Techline un contrato de alquiler con comodato de los equipos que sean necesarios según la superficie a proteger y según haya o no haya en ellas divisores metálicos, ya que este material absorbe las ondas de radiofrecuencia. “Ponemos los equipos que hagan falta: hay instalaciones de 10 y también las hay de 200”, explica Valls. “Luego visitamos al cliente mensualmente para hacer un seguimiento. Al sacar las plagas de un lugar pueden ubicarse en otro sector de la misma planta, entonces se hace una relocalización del equipamiento. Así, somos efectivos incluso cuando se abre la puerta para que entre un camión”, asegura.

El precio del alquiler del equipo al consumidor final es de $300 a $500 por mes, dependiendo de la complejidad del caso. “No existe el mismo equipo para proteger una locación de todas las plagas posibles, de palomas a cucarachas”, indica Valls. “La frecuencia y la forma de emisión varían en función de cuál sea el objetivo. Para insectos, por ejemplo, se emite por pulsos porque si no, el bicho se queda atontado pero no se va”. De aquí también la revisión mensual. “Si el equipo se desregula, deja de trabajar, aunque ahora con la tecnología digital es muy estable”. Otra eventualidad es que el cliente haya refaccionado o movido objetos y haya desconectado equipos sin advertirlo.

Techline fabrica su propio equipamiento, con 90% de componente local. “Sólo lo electrónico es importado, porque para eso no hay fábricas locales. Decidimos ser industria argentina aunque a veces nos cueste”, afirma Valls. “Hay que estar muy encima de la calidad y es un poquito más caro, pero seguimos creyendo que es lo correcto”, concluye.